Por qué un gobierno en tiempos de crisis no tiene que ahorrar

“FMI, déficit, austeridad”. Los titulares de Argentina suponen un déjà vu de la fracasada política económica europea, lo cual evidencia qué poco hemos aprendido. El País sentencia “Macri lanza un duro ajuste fiscal para contener la crisis en Argentina“, recordando a los peores años de la lógica que tanto exacerbó la Gran Recesión de 2008 y que mantiene a países como Grecia hundidos en la miseria. Aunque suene un disco rayado, se tiene que volver a afirmar: el ajuste fiscal en época de crisis, ni “contiene” una crisis, ni reduce el déficit.

El problema es la comparación de la economía de un gobierno con la de un hogar, tan presente el imaginario colectivo y resumido en dichos como “se ha estirado más el brazo que la manga”. Pero es que, por mucho que parezca de sentido común, es falso. En el caso de un hogar o una empresa, el gasto y los ingresos son independientes, por lo menos a corto plazo. Si en lugar de comprar en Veritas pasamos a hacer la compra en Mercadona, el ahorro resultante nos hará más ricos y no producirá impacto alguno visible en nuestra fuente de ingresos.

No es así en el caso de un país. Debido a varios efectos que estudian los economistas, el consumo de un gobierno está directamente ligado a la riqueza del país, y si se reduce el consumo, se empobrece la economía. Consecuentemente, los hogares y empresas contarán con menos ingresos, por lo que también pagarán menos impuestos, incrementando el déficit y, seguidamente, avivando las voces que piden más austeridad para reducirlo.

Por supuesto, en esta espiral viciosa, llega un momento en que la economía toca fondo y vuelve, tímidamente, a crecer. En este punto de inflexión, los políticos se congratulan y celebran la buena política económica, haciendo gala de ignorancia y apuntando a modelos económicos obsoletos. Pero basta con echar un vistazo al gráfico, comparar los países que aplicaron más austeridad (Grecia, España, Italia y Portugal), con los que no lo hicieron (Alemania), o los que hicieron lo contrario (USA), y tal vez el Sr. Macri busque una alternativa para Argentina.

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